
La serpiente se mueve,
se mueve, se mueve.
La serpiente se mueve
por la tierra caliente.
Se estira, se estira,
se enrosca, se enrosca.
La serpiente se mueve
de aquí para allá.
Sisss, sisss, la serpiente,
sisss, sisss, la serpiente.
Y ahora el gusano humano
se mueve para allá.
Se arma una fila ondulante (manos en hombros o cintura) que recorre el espacio como una serpiente.

