
Tengo una pulga,
una pulga saltarina,
que me pica aquí,
que me pica allá.
En la cabeza, ¡pum!
En el hombro, ¡pum!
En la panza, ¡pum!
Y se escapó.
Atrápenla, atrápenla,
la pulga se escapó.
Atrápenla, atrápenla,
¡ya la agarré!
Cada “pum” es un salto o un rascarse. Al final se “atrapa” la pulga con las dos manos.

