
Dinámica de actitudes ante la vida. El grupo explora distintas “formas de estar”: abiertos, cerrados, de frente, de costado, mirando al piso o al cielo.
Cada postura se vuelve una metáfora de cómo nos paramos frente a un desafío, a un compañero o a una novedad. No hay letra: el cuerpo habla.
Objetivo: darse cuenta de que la actitud (cómo estoy) cambia lo que el grupo puede hacer juntos.

